14.8 C
Salta
martes, 27 septiembre, 2022

Cómo es la huerta de Juliana Awada en la Quinta de Olivos

Ultimas

La primera dama Juliana Awada impulsó una huerta en la Quinta de Olivos que produce 70 kilos de verduras por semana. De ese total, apenas cinco kilos son consumidos por la familia presidencial. Con el resto, los cocineros de la residencia cocinan para los 70 trabajadores de la quinta. También, comparten parte de los cultivos con instituciones sociales locales. “Yo tenía en mi casa una pequeñísima huerta y quise replicar eso en Olivos, no sólo para nosotros sino para los empleados y todos los que vinieran a la Quinta. Es muy importante poder cultivar, aunque sea en el balcón, para poder conectarnos con la naturaleza, y tener mayor conciencia de lo que comemos”, dijo Awada.

El armado de la huerta se realizó con un equipo de técnicos del Prohuerta, un programa compartido entre el INTA y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Inicialmente, participaron entre 25 y 30 personas. Finalizada esa etapa, quedaron cuatro personas contratadas por el programa para hacer el mantenimiento diario. Se trata de promotores barriales históricos del Prohuerta, con un profundo conocimiento agroecológico. Desde el comienzo, una de las consignas fue que se debía lograr una huerta-jardín, es decir, con principios de paisajismo. En lugar de plantar en línea recta, en uno de los sectores se hicieron mándalas. A su vez, crearon una plazoleta de cuatro triángulos pequeños, donde cada cabecera luce alcauciles. Las puertas de entrada están bordeadas con aromáticas y florales. En la huerta de Olivos, se reemplazaron las flores que suelen utilizarse por los paisajistas, por variedades de especies nativas rescatadas y desarrolladas por el INTA.

Elba González es una de las cuatro personas que trabajan en la huerta de la quinta de Olivos. Ella participa del programa Prohuerta desde hace 17 años. “Ahora tenemos ocho variedades de lechuga, acelga, cebolla de verdeo, puerro, tomate, hinojo, perejil, berenjena, ají, pepinos, chauchas, rúcula y cilantro. En menor proporción, tenemos una huerta-jardín, donde hay distintas variedades de ajíes, alcaucil y maní. También incorporamos una nueva verdura, kale, morada y común, que gusta mucho. Desde la cocina nos piden especialmente lechuga, pepino, tomate e hinojo”.

Según la técnica de Prohuerta, cuidar el suelo es muy importante. “Nosotros hacemos el abono, con tres líneas de aboneras, donde ponemos todos los residuos orgánicos de la huerta. Otra parte de los deshechos se los damos a las gallinas, que tenemos para sacar huevos. Ahora se implementó un sistema de riego por aspersión en las huertas, automatizado, que se programa tres veces por día y esto nos ayuda mucho porque si un día no venimos, el riego se hace igual. El mantenimiento tiene que ser permanente. Acá hay muchos pájaros. Como los zorzales nos comían los tomates, planificamos ponerles red de protección y quedó bastante bien”.

Por fin de año, se realizó un agasajo para todo el personal en la Quinta de Olivos y todos felicitaban a los cuatro técnicos por la huerta. “La gente está fascinada porque les encanta recibir esta verdura orgánica. También, vino Awada a saludarnos. Ella nos conoce, nos llama a cada uno por nuestro nombre. Tenemos mucho prestigio acá. En noviembre, el matrimonio presidencial nos hizo un almuerzo como agradecimiento porque ellos comen siempre esta verdura, hecha con amor”, relata Elba González.

 

- Publicidad -spot_img

Te lo perdiste...

- Publicidad -spot_img

Mas Titulares