Por Carina Tapia
Manifestaciones sobre derecho laboral
Hace un mes atrás los maestros de la provincia se manifestaban en reclamo de mejoras salariales, el sector docente marchaba por las calles de la ciudad para que los derechos laborales sigan en vigencia y no sean olvidados. De manera imprevista la pandemia dejó a todos sin el derecho a huelga y con gremios, sindicatos y autoridades que según parte del colectivo docente dice no representar sus intereses ya que fueron denunciados por irregularidades en designaciones de cargos docentes y emisión de títulos truchos. Así muchos trabajadores debieron encerrarse en sus casas junto a la incertidumbre con la precariedad de salarios y de conectividad para poder ejercer la tarea de enseñar y aprender. Nadie habla de lucha y se hace lo mejor para garantizar la continuidad de los aprendizajes a través de recursos virtuales.
La inestabilidad laboral una agonía compartida
No menos son los problemas en los diferentes sectores laborales que viven de los ingresos que generan día a día. Monotributistas y trabajadores autónomos ingresaron a un estado de inestabilidad laboral y de continuidad ya que en muchos casos no pueden ejercer sus oficios. Recientemente se han implementado políticas para mantener los mercados de trabajo poniendo en marcha préstamos a tasa cero para este sector, un paño frío, que no sabemos si resulta equitativo o terminará generando una crisis mayor.
La tecnología
Como viene sucediendo las nuevas tecnologías han alcanzado un uso inusitado. Las plataformas tecnológicas escolares y laborales se han convertido en la herramienta fundamental y a través de lo virtual mantenemos contactos directos pero que carecen del placer del encuentro. Debemos hacer uso queramos o no ( lo que puede generar insatisfacción y angustia) de éstas nuevas formas de comunicación: videollamadas, videoconferencias, utilización de aplicaciones que en sus diferentes formatos generan el uso de datos, (GB), pudiendo resultar un desafío inequitativo y costoso para algunas familias numerosas. La emergencia sanitaria nos ha puesto a todos a repensar la pedagogía , la responsabilidad y a revalorizar la tarea docente.
Héroes sin protección
Ya son conocidos los reclamos de los médicos del Hospital Señor del Milagro de nuestra provincia que exigieron a las autoridades sanitarias los elementos de protección de confección profesional para no contagiarse de COVID-19 y las recientes críticas del gerente del hospital Dr. Juan José Esteban sobre la falta de condiciones de epidemiología y bioseguridad en el Hotel Plaza donde se alojan a los repatriados.
Aunque el gobernador manifestó “fortalecer la entrega de elementos de protección personal a los trabajadores de salud” y se visualiza la colaboración de la sociedad para mitigar la propagación del virus la realidad es que todo reclamo se traduce en presupuestos, falta de respuestas y planeación lo que dejó al descubierto la precariedad y la fragilidad del sistema sanitario del cual Salta no queda ajena.
El quédate en casa sin comida no funciona
La implementación de políticas de transferencias de ingresos como el bono AUH producen un efecto de compensación que no llega a paliar la situación de muchos hogares de obreros y empleados calificados que ven reducidos sus horas de trabajos y consecuentemente el pago de sus salarios lo que incrementa el nivel de preocupación e índice de pobreza lo remarca en una nota Agustín Salvia , director del observatorio de Deuda Social de la UCA, quien señaló “ que el indicador habría aumentado entre 5 y 6 puntos”.
El aislamiento que nos impone la pandemia pone en evidencia la precariedad y el escenario complejo en salud, educación y seguridad estamentos que se vienen precipitando y no recientemente, la historia lo viene remarcando desde hace siglos. Ante esta tensa realidad la sociedad intenta sostenerse en medio de estos vaivenes económicos falta de planificación pública y política en donde todavía algunos se dan tiempo para enriquecerse mientras otros hacen el esfuerzo para llegar a fin de mes. Aquí les dejo unos versos del poema “Los oficios” de Walter Adet que expresan el esfuerzo de los trabajadores:
“ y que con el remiendo en la mirada
dice que nunca juntaremos nada
porque todo lo echamos a la vida.”.





