Para el regreso a la presencialidad en las aulas, el Ministerio de Educación propuso la modalidad de agrupamiento de alumnos en burbujas escolares en los niveles primario y secundario.
Sin embargo este regreso significó un notable impacto en la suba de casos positivos y propagación del virus y simultáneamente empezaron a manifestarse los primeros inconvenientes en las aulas.
También se recordará que a un mes de iniciadas las clases presenciales, el Ministerio de Educación de Salta llegó a la conclusión de que las burbujas intercaladas por día no eran ideales puesto que, de esta forma no se evitaba el contacto del docente con dos burbujas, lo que implicaba un mayor riesgo de contagio.
Por ello consideraron que las burbujas semanales eran las más adecuadas en el contexto de la pandemia de coronavirus, para lo cual fue necesario que las escuelas reorganizaran los grupos.
Al respecto, a pesar de las adecuaciones realizadas, es conocido el aislamiento en los entornos escolares de burbujas de alumnos por la sospecha o la confirmación de la presencia de Covid-19.
Por otra parte, una de las tomas de decisiones de la cartera educativa de la provincia, fue la implementación del Plan Jurisdiccional, que incluía la aplicación de protocolos sanitarios en las instituciones educativas pero debido a la inadecuada situación edilicia, falta de espacios para contener a los alumnos y la escasa inversión y financiamiento en refacciones de techos y sanitarios, colocación de servicios de agua y gas en las escuelas, puso en duda la implementación efectiva de los protocolos sanitarios que proponía el Plan Jurisdiccional Institucional confeccionando por el ministerio.

Actualmente el cierre progresivo de las escuelas por la aparición de casos de covid, se visibiliza a diario en los medios de comunicación. Tal es el caso de la Escuela Técnica Galilei de Campo Santo, donde tres docentes dieron positivo y se encuentran en cuarentena y luego de que dos alumnos de la misma burbuja presentaran síntomas y resultados con PCR positivo.
A pesar de esto, funcionarios del ministerio continúan sosteniendo que “los contagios y casos positivos que se registraron en los establecimientos escolares, no se dieron dentro de la institución”.
A estás declaraciones se sumaron las del Ministro de Educación Matías Cánepa quien aseveró que la situación sanitaria en el sistema educativo no es preocupante.
‘No estamos en la situación del AMBA. Habrá que ir teniendo en cuenta las situaciones, en algunos lugares se deberá restringir, pero en general la situación del sistema educativo es tranquila”
Aunque las recientes solicitudes de la AMET y UPCN al gobierno provincial respecto a la suspensión de las clases presenciales por 15 días para reducir los contagios, contradicen las manifestaciones de Cánepa.
“Es una decisión difícil, veníamos trabajando desde julio del año pasado para la presencialidad, pero no están dadas las condiciones”
«Queremos que el gobernador entienda que la presencialidad no se puede sostener a costa de lo que sea» señalaba en una entrevista radial Eloy Alcalá ,secretario general de AMET(Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica).
En relación a esto, el reciente informe del estudio realizado por los investigadores del Conicet, demuestra el impacto de la presencialidad escolar en el aumento de casos de Coronavirus.
“Ante un panorama ya previsible de expansión de los contagios, internaciones y fallecimientos -por razones estacionales, nuevas variantes virales-, el cierre temporario de los establecimientos educativos mostró ser una herramienta eficiente para la reducción de contagios en la Argentina”, expresan en el informe más de una decena de científicos argentinos.
Un dato importante sobre la responsabilidad social se desprende de las declaraciones del Ministro de Salud, Dr. Esteban que instó a la sociedad a mantener confianza y respetar las medidas de cuidado:
«Los chicos no se enferman en clases, si les pido responsabilidad al momento de la búsqueda de los niños y después las fiestas, peloteros, eso no debe existir» , resaltando el trabajo articulado de Salud y Educación: «Estamos en constante trabajo, a través de la Dra. Acvedo, con los distintos efectores del área de supervisión del Ministerio de Educación».
En este sentido, no se trataría de defender o responsabilizar a uno u otro sector de la sociedad, todos debemos ser responsables.
El incumplimiento del aislamiento de una persona con diagnóstico positivo de covid pescando en Cabra Corral y una alumna cuya familia dio positivo en el testeo pero fue enviada igual a clases demuestran que las escuelas se ven afectadas por estás situaciones, pudiendo influir en el aumento de casos en las instituciones como en los niveles de transmisión comunitaria, es decir, la situación social afectaría la situación en las escuelas y viceversa.
Para concluir, entre el ir y venir de declaraciones que consideran fundamental poder continuar con la presencialidad, lo destacable es que las escuelas nunca se cerraron, en el 2020 permanecieron abiertas de otro modo, y claro que devaluando la calidad de la relación, por la terrible desigualdad pero con docentes tratando de mantener el vínculo entre escuela y familias y la trayectoria escolar de los chicos por fuera del edificio material.
Es indudable que en el 2021 el horizonte debe ser la presencialidad, pero cuidada. Esto supone a veces retroceder para luego avanzar. Es decir, interrumpir presencialidad cuando el contagio es de media o alta intensidad, en una provincia cuyo mapa epidemiológico muestra a varias localidades en una situación de alto riesgo, sumando a esto, la estación invernal que agudiza la propagación de covid y otras enfermedades respiratorias.





