Los abusos fueron denunciados por la madre de la víctima los primeros días del mes de julio del 2019, cuando la menor le contó a su tía lo que ocurría, y esta su vez se lo trasmitió a la madre. Según se pudo determinar en la investigación, los ultrajes habían ocurrido en tres oportunidades y comenzaron en enero de 2019. Al acusado, de 37 años, se lo declaró culpable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal y abuso sexual simple, ambos agravados por el vínculo y la relación de convivencia, todos en concurso real.
El debate se desarrolló bajo el procedimiento de juicio abreviado y el imputado reconoció los hechos, admitió su culpabilidad y aceptó la calificación legal que le otorgó el Ministerio Público Fiscal y la pena de 18 años solicitada.
Como atenuantes, el tribunal encontró la falta de antecedentes penales condenatorios y como agravantes “las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que fueron aprovechadas por el sujeto activo y de este modo aseguró que su obrar no fuera detectado por el resto de los integrantes del grupo familiar y la extensión del daño causado a la niña quien producto de los abusos sufridos por su padre debió afrontar un embarazo a la edad de 12 años”. El tribunal estuvo integrado por los jueces, Hugo Guillermo Saa Petrino, Adriana Lucero Alfonso y Fernando Julio de Viana.





