Entre ayer y el 14 de septiembre se realiza el rezo de la Novena, por lo que en la Catedral Basílica de Salta se diagramaron horarios especiales, informó el Arzobispado local. De esta manera comienza el tramo final de la tradicional Fiesta del Milagro, que este año se realiza bajo el lema “Milagro, Camino de Esperanza, Testimonio y Fraternidad”, y se habilitan misas durante todo el día, algunas de ellas con Novena, desde las 6.30. El Arzobispado de Salta, la catedral basílica santuario del Señor y Virgen del Milagro y la Universidad Católica de Salta (Ucasal), organizan la solemnidad del Milagro.
El Triduo de Pontificales comenzará el martes 13 de septiembre, con la solemnidad de la Virgen del Milagro, mientras que el 14 se realizará la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, con misas estacionales durante la mañana. Esa noche de vigilia y oración, la Catedral permanecerá abierta toda la noche, y el jueves 15 de septiembre se desarrollará la Solemnidad del Señor del Milagro, con una misa estacional a las 10, en el atrio de la catedral.
Ese día, a las 12, está programada la salida y el recorrido de las imágenes peregrinas por los barrios de Salta y a las 15 la procesión, con la Cruz primitiva, la Virgen de las Lágrimas, y las imágenes de la Virgen del Milagro y el Señor del Milagro, y la renovación del Pacto de Fidelidad del Pueblo de Dios. La fiesta concluirá a las 20.30, con la celebración de la Misa del Peregrino en la Catedral.
En tanto, peregrinos de Salvador Mazza y Aguaray, ya comenzaron a caminar hacia la capital salteña, donde tienen previsto llegar en los próximos días para participar de la procesión y de la Renovación del Pacto de Fidelidad con el Señor y la Virgen del Milagro. En este caso, los caminantes atravesarán más de 400 kilómetros a pie, mientras que los que ya avanzan desde Santa Victoria Oeste harán lo propio con unos 500 kilómetros de caminos, con muchos tramos sinuosos.
Para los próximos días está programada la salida de los peregrinos de la Puna, que generalmente constituyen el grupo más numeroso y caminan junto a los mineros. Cada año se suman miles de feligreses, que llegan caminando desde distintos puntos de la provincia, e incluso desde otras provincias, hasta la Catedral Basílica de Salta, para tomar parte de la fiesta religiosa, considerada una de las mayores expresiones de fe del país.
Esta colorida festividad religiosa tiene sus orígenes en 1692, cuando intensos terremotos sacudían parte de lo que hoy es suelo salteño y el padre José Carrión pidió sacar la olvidada imagen del Cristo Crucificado, que casi un siglo antes había llegado al templo mayor desde España tras naufragar en la zona del Callao, en Perú. Entonces, los terremotos cesaron y, al reingresar al templo, los participantes de esa primera procesión vieron que la imagen de la Virgen María era la única que se encontraba intacta.
A partir de allí las imágenes se convirtieron en el Señor y la Virgen del Milagro y cada 15 de septiembre salen de la Catedral salteña en procesión, a recorrer las calles de la ciudad para renovar el «pacto de fidelidad» con sus seguidores y creyentes, en el monumento 20 de Febrero. Tras dos años de pandemia, en los que los que no se realizó la procesión, este año se concretará sin restricciones, y más de 8.000 policías estarán a cargo del operativo de seguridad especialmente diseñado para esta fiesta religiosa.
Las intenciones generales este año son que el encuentro con Cristo nos lleve a la comunión con Dios Padre y el Espíritu Santo, en la Iglesia; que nuestra Iglesia arquidiocesana sea casa y escuela del estilo sinodal: escuchar y compartir; y que nos involucremos en la misión, que consiste en ser testigos del amor de Dios en medio de su pueblo, siguiendo el testimonio de los beatos mártires del Zenta, misioneros de la unidad.





