Condenaron en un juicio oral a 7 años de prisión a un hombre conocido en redes sociales como “Emi Trix” que fue detenido en 2022 como uno de los principales vendedores de droga de diseño de la ciudad, y a 3 años de prisión de ejecución condicional a su novia influencer, mientras que otros cinco miembros de la organización -entre ellos dos policías- acordaron en un juicio abreviado penas de entre 6 años y 4 meses y 3 años de cárcel. Según lo acreditado por el MPF, los siete condenados integraban una banda que comercializaba pastillas de éxtasis y cristal en fiestas electrónicas, gimnasios y bajo la modalidad delivery.
El juicio a “Emi Trix” y su novia
El TOF N°3 de Rosario integrado por los jueces Mario Gambacorta, Eugenio Martínez (presidente) y Osvaldo Facciano, condenó el 7 de noviembre pasado al principal imputado y líder de la organización, Emilio Martín Tisera, y a su novia Julieta Valenzuela, tras un debate cuyas audiencias se realzaron entre el 23 y 30 de octubre último.
La sentencia condenatoria para Tisera fue de 7 años de prisión e inhabilitación absoluta por igual término al de la condena, como autor del delito de tráfico de estupefacientes en la modalidad de tenencia con fines de comercialización agravado por la intervención de tres o más personas en forma organizada.
Reconocido en redes sociales con el apodo de “Emi Trix”, este hombre de 35 años se movía en un auto marca BMW con el que proveía drogas de diseño a esferas sociales de clase media y alta, en fiestas electrónicas, y vivía en un condominio residencial ubicado en un sector exclusivo de la costa de Rosario. Además, tenía acceso a un departamento en el microcentro donde acopiaba pastillas.
En el caso de su novia, Valenzuela, quien tenía miles de seguidores en la red social Instagram y lo acompañaba en el negocio, la condena fue a 3 años de ejecución condicional y reglas de conducta al ser considerada partícipe secundaria del mismo delito que su pareja.
Cinco condenados en un juicio abreviado
Otros cinco imputados -dos de ellos policías que oficiaban de dealers y custodios- terminaron condenados en un juicio de trámite abreviado que la fiscalía acordó con las defensas y que el TOF N°3 rosarino homologó el 29 de noviembre último.
Dos de ellos son el suboficial de la policía de Santa Fe Nicolás Balzi y su novia Gabriela Celia Techera Menéndez. El agente que se desempeñaba en la seccional 2° de Cañada de Gómez (70 kilómetros al oeste de Rosario), hacía delivery de éxtasis y cristal que le proveía Tisera en gimnasios, a domicilio y en vía pública.
La pena acordada para Balzi fue de 6 años y 4 meses de prisión, inhabilitación especial e inhabilitación absoluta por igual término por considerarlo autor penalmente del delito de tráfico de estupefacientes en la modalidad de tenencia con fines de comercialización agravada por su calidad de funcionario público encargado de la prevención o persecución de los delitos previstos en la Ley N°23.737 de Estupefaciente.
A su novia le impusieron la pena de 3 años de prisión de ejecución condicional y reglas de conducta por igual término, al ser considerada partícipe secundaria del delito de tráfico de estupefacientes en la modalidad de tenencia con fines de comercialización.
El grupo contaba con otro efectivo de la misma fuerza provincial implicado, Leandro Miranda, con funciones en la Policía de Investigaciones (PDI) y en la Comisaría N°6 de la localidad de Peyrano. Según lo acreditado en la investigación del MPF, este hombre frecuentaba un gimnasio con Balzi, vendía drogas y a su vez era custodio de Tisera, a quien le garantizaba el cobro de deudas originadas por el comercio de pastillas. A ellos se acoplaban Benjamín Bernasconi y Pablo Padalina como dealers o revendedores.
Miranda, Bernasconi y Padalina fueron condenados a 3 años y 6 meses de prisión, e inhabilitación absoluta por igual término al de la condena como partícipes secundarios del delito de tráfico de estupefacientes en la modalidad de tenencia con fines de comercialización, agravado por la intervención de tres o más personas en forma organizada. En el caso de Miranda, la figura se agrava por su calidad de funcionario público encargado de la prevención o persecución de los delitos previstos en la Ley N°23.737, por lo que también se dispuso su inhabilitación especial por el mismo tiempo de la condena.





