El juez Eduardo Raúl Sángari, vocal de la Sala II del Tribunal de Juicio, le otorgó al imputado el beneficio de la “probation” y le fijó normas de conducta por el término de un año: fijar domicilio e informar todo cambio al tribunal; abstenerse del uso de estupefacientes y del abuso de bebidas alcohólicas; no cometer nuevo delito.
Además, admitió el ofrecimiento de reparación del daño causado formulado por el imputado, consistente en el pago de la suma de cien mil pesos al Comedor “Nuevo Sol de la Tercera Edad”, de barrio Solidaridad, donde también realizará tareas comunitarias por el lapso de cuatro meses, durante diez horas semanales.





